13 julio 2007

Semana de la Antártida 2007

Estamos preparando la Semana de la Antártida 2007, la que se desarrollará entre el 1 y el 5 de octubre en la Escuela Naval que está celebrando sus 100 años; planificamos un Concurso de Conocimiento Antártico y un Salón de Fotografía, más un ciclo de conferencias para el liceo militar, bachillerato naval y varios liceos.

Seguiremos informando
Ver las bases del concurso

Consultas al email: olo03@adinet.com.uy

09 julio 2007

Comunicado de Antarkos, julio 2007

COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN CIVIL “ANTARKOS - Apoyamos a Uruguay en la Antártida”
JULIO DE 2007

1. PRIMERA REUNIÓN CONSULTIVA DEL TRATADO ANTÁRTICO.-
El Tratado Antártico suscrito en Washington el 1º de diciembre de 1959, entró en vigor el 23 de junio de 1961, garantizando el uso de la Antártida con fines pacíficos, la no militarización de la zona, su desnuclearización y la más amplia libertad de efectuar investigaciones científicas conforme a patrones establecidos en el Año Geofísico Internacional. El mecanismo del Tratado Antártico funciona en base a Reuniones Consultivas (RCTAs en español – ATCMs en inglés Antartic Treaty Consultative Meetings) donde se congregan los Miembros Consultivos y No Consultivos con el fin de intercambiar informaciones, efectuar consultas y, sobre todo, considerar y recomendar medidas para promover los principios y objetivos del Tratado. El párrafo 1 del artículo IX del Tratado fijó como sede de la primera reunión la ciudad de Canberra, Australia, teniendo lugar efectivamente entre el 10 y 24 de julio de 1961.

2. URUGUAY Y EL S.C.A.R.-
El Comité Científico de Investigaciones Antárticas (S.C.A.R. – Scientific Committee of Antartic Research) surgió en 1958 como un Comité Especial de Investigaciones Antárticas integrante del Consejo Insternacional de Uniones Científicas (I.C.S.U. – Internacional Council of Scientific Unions) con la finalidad de promover, desarrollar, coordinar y difundir información sobre actividades científicas en la Antártida, facilitando el más libre e irrestricto acceso a la misma. Lo integran miembros asociados y plenos. El 29 de julio de 1988 Uruguay accedió a la calidad de miembro asociado del S.C.A.R., manifestando su deseo de participar en forma continua de la organización.

03 junio 2007

Comunicado de la Asociación Antarkos - Junio 2007

COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN CIVIL
“ANTARKOS-Apoyamos a Uruguay en la Antártida”
JUNIO DE 2007

"INSTITUTO DE PESCA Nº1". 91 AÑOS DE UNA GESTA DE URUGUAYOS.
“Imponer a la dura impenetrabilidad de los témpanos la tenacidad perseverante de nuestra sangre”. Teniente de Navío Ruperto Elichiribehety

Desde 1914, el experimentado irlandés en incursionar en la Antártida Sir Ernest Shackleton, preparaba una importante exploración polar planificada de forma que el primer paso sería desembarcar seis hombres con trineos y perros en la Tierra del Príncipe Luitpold, extremo meridional del Mar de Weddell; a la vez, otra nave iría por el Mar de Ross hasta el Estrecho de McMurdo llevando a bordo un grupo que establecería depósitos de víveres en una línea que uniese el punto de desembarco con el Polo Sur. El primer grupo avanzaría en los trineos hasta el Polo Sur sirviéndose de las provisiones que transportaban; luego irían de depósito en depósito hasta el Estrecho de McMurdo.
Para ello eligieron las naves “Aurora” para ir al Mar de Ross y el “Endurance” con Shackleton para navegar al Weddell y desde allí al Polo por el continente.
Los hielos no se abrieron como se esperaba y el 24 de enero de 1915 el “Endurance” ya no volvería a cortar las olas; un mes más tarde se acondicionaron adecuadamente los hombres y los equipos para pasar la invernada entre los hielos. Cazaron focas, se arriaron los botes salvavidas, trineos, perros, víveres y todo el equipo. El buque se abandonó el 27 de octubre, ya amenazado a ser triturado por los hielos; fue en latitud 69º 05’ sur y longitud 51º 30’ oeste, punto totalmente alejado de cualquier atisbo de civilización. Estaban a unos 1.100 km. al sur de las Islas Orcadas y como a 2.100 km. al sur de la Georgias del Sur donde había una estación ballenera. Caminar sobre la masa de hielo no permitía un avance mayor a 3,5 km. al día, por lo que la tripulación se dejó llevar a la deriva, suponiendo un desplazamiento norte o noroeste hacia la Península de Palmer. Los cálculos resultaron erróneos y este punto de tierra quedó atrás al igual que la Isla Paule. La situación de los tripulantes se agravaba día a día y la desesperación aumentaba, por lo que se decidió largar los botes al agua; pero el enorme bloque de hielo nunca se quebró para poder lograrlo. Recién el 9 de marzo de 1916 se notaron los primeros efectos de la marejada indicando mar abierto; pero la esperanza se vio reemplazada por otro temor: el hielo comenzaría a quebrarse formando grandes témpanos aumentando el peligro de caer en una grieta, o separar en diferentes grupos a los miembros del campamento. El 7 de abril echaron los botes al agua y buscaron llegar a la Isla Elefante o a la Rey Jorge/25 de Mayo. Llegaron a Elefante a mediados de abril y allí instalaron el primer asentamiento de los hombres de Shackleton. Una semana después Sir Ernest y seis hombres partieron, en una ballenera reforzada para un largo viaje, buscando o Cabo de Hornos, o Malvinas o Georgias. Luego de una azarosa navegación de 16 días arribaron a la costa oeste de Georgias del Sur, cruzaron la montaña de la isla y llegaron a la factoría ballenera noruega de Grytviken. Tres hombres se quedaron esperando regresar a Europa, mientras Shackleton, el Capitán Worsley y el Segundo Oficial Crean embarcaron en el ballenero “Southern Sky” rumbo a Isla Elefante. Los hielos no le permitieron llegar y la falta de carbón les obligó a dirigirse a Islas Malvinas. Una vez en Port Stanley relataron sus aventuras, las que telegrafiadas a todo el mundo tuvieron diferentes repercusiones. Nuestra prensa titulaba el 1º de junio: “El famoso explorador Teniente Shackleton está sano y salvo en las Malvinas, que como se sabe es muy cerca de Montevideo”.
La Fuerza Naval inglesa no destacó ninguna nave para rescatar a los náufragos; la situación bélica y la apreciación de que los relatos eran fantasiosos, irreales, explicaría el hecho.
En Uruguay el asombro por la reaparición de Shackleton y su tripulación fue enorme; inmediatamente éste se convirtió en buena disposición para hacer lo necesario.
Nuestro gobierno fue el único que respondió oficialmente al pedido de auxilio de Shackleton, para lo cual se preparó el buque “Instituto de Pesca Nº 1”. El Teniente de Navío Ruperto Elichiribehety Arhancet, nacido en Montevideo el 27 de marzo de 1888, fue designado Jefe de la Expedición Nacional al Sur. La oficialidad que lo acompañó estaba compuesta por el Alférez de Navío Arnoldo Pedro Camps Molina nacido en Rivera en abril de 1884, el Alférez de Navío Juan José Sanmartín salteño de 24 años, el Jefe de Máquinas Alférez de Navío Ramón Folch Bonafont y el Alférez de Navío Héctor Castells Carafí oriundo de Barcelona. A ellos se les unió el Teniente de Navío George E. Ryan de la reserva de la Armada Británica, a solicitud del representante diplomático inglés en Montevideo.
El 6 de junio el buque pesquero atracó en la dársena 2 de nuestro puerto; los Ministros de Guerra Sr. Sánchez y de Industria Dr. Amézaga, se repartieron los preparativos de acuerdo a las competencias de sus carteras. Se instaló abordo un transmisor telegráfico de 200 millas de alcance; las cámaras de frío del pescado se transformaron en alojamientos; se instaló un sistema de calefacción; se proporcionaron carabinas Mauser y se instaló un cañón de tiro rápido para disparar sobre los hielos para abrirse paso; el casco fue reacondicionado y reforzado por soldadores compatriotas (uno de ellos fue el padre del Dr. Bartolomé Ángel Grillo, consocio de ANTARKOS), la agencia marítima Christophersen, experimentada en despachar buques al sur, proporcionó la mayor parte de las 250 toneladas de provisiones para tres meses.
La heroica gesta comenzó en el depósito 10, donde se congregó gran cantidad de público para despedir a aquellos que quizás no volverían.
Al anochecer fondeó en Isla de Flores para recibir parte del equipo sanitario faltante y de inmediato puso rumbo sur.
El 16 de junio llegaron a las Islas Malvinas y en puerto aguardaba sir Ernest Shackleton quien embarcó y mostró gran satisfacción por cómo se había preparado el buque.
El buque permaneció un par de días en la isla. Shackleton insistió en dejar tripulación para no arriesgar tantas vidas, pero recibió la negativa de todos. Dijo: “salimos hoy para una expedición muy difícil. Los acompañaré ya que van en auxilio de mis camaradas, pero debo advertir a todos, oficiales y tripulantes, que hay un noventa por ciento de posibilidades de que no regresemos jamás. Conozco los peligros del polo; la persona que quiera quedarse en tierra puede hacerlo”.
Ya en navegación, el Padre Migone, compatriota que llevaba algún tiempo afincado en Malvinas, les telegrafió. “Mucho agradezco saludos y los felicito porque sean ustedes los que lleven por primera vez la bandera uruguaya en viaje al sur, en misión humanitaria. Nuestra Señora y Patrona Stella Maris los devolverá a puerto sanos y salvos.”
Así llegó el 21 de junio, día en que se inicia el invierno austral y los hielos antárticos recibían por primera vez a un vapor de casco metálico navegando en esas latitudes. Pronto se divisaron las elevaciones de la Isla Elefante y la consigna fue “avanzar, siempre avanzar”. Pero los hielos formaban un cinturón alrededor de tierra firme, compacto, irregular, agrietado, insalvable, de 20 millas de ancho.
Se navegó sin éxito buscando una entrada, pero los hielos se pegaban al costado metálico pareciendo querer atraparlo para siempre. El cerco se fue estrechando y la experiencia de Shackleton le señalaba que había que dar marcha atrás; pero Elichiribehety no quiere medir el peligro y el honor le impulsó a seguir. Veintidós hombres esperaban ser rescatados en la isla y ya llevaban dos años lejos de casa.
Cuando el explorador se opuso totalmente a seguir adelante, el Comandante uruguayo llamó a consejo de oficiales ante los que presentó un documento redactado por Shackleton, en el que se explicaban las razones para regresar salvaguardando el honor de los uruguayos.
Redactado en español en el original y refrendado por unos párrafos en inglés:
“En navegación y latitud 60º 42’ sur y longitud 54º 46’ oeste, el abajo firmante declara para salvaguarda del honor y responsabilidad del Sr. Comandante del vapor Instituto de Pesca Nº 1, Teniente de Navío Ruperto Elichiribehety y Sres. Oficiales Alférez de Navío don Arnoldo Camps, don Héctor Castells y don Juan J. Sanmartín y tripulación, que al pretender acercarse a la Isla del Elefante, hubo que desistir debido a que la cantidad de témpanos existentes que rodeaban lo hacían no tan solo imposible sino de peligro inminente, razón por la cual el que suscribe insistió ante el Comandante en alejarse inmediatamente de aquellas proximidades, por cuanto se corría el riesgo de quedar aprisionados por los hielos y perecer indefectiblemente sin haber logrado llevar a los náufragos ni un solo auxilio.
Hace constar el abajo firmante que el Sr. Elichiribehety y Sres. Oficiales insistieron repetidas veces en que el salvataje se llevara a efecto por todos los medios, aún a riesgo de permanecer aprisionados por los hielos, ya en una forma ya en otra, con tal de cumplir la elevada misión de su gobierno. Pero, las circunstancias apuntadas anteriormente no permitieron acercarnos con el barco más que a veinte millas del punto más favorable para realizar el salvataje, lo que determinó al firmante –perfecto conocedor de estas regiones- a oponerse ante tan noble empeño que a nada práctico conduciría pero que habla muy alto a favor del Sr. Comandante y Oficiales del vapor Instituto de Pesca Nº 1, perteneciente a la República Oriental del Uruguay. Y esta oposición está fundada además en las circunstancias de que el barco no es lo suficientemente fuerte para someterlo a la presión de los témpanos, entre los cuales abundaban los de grandes dimensiones”. E.H.SHACKLETON; COMMANDER ANTARTIC EXPEDITION.
“The above document to which I have attached my signature is I understand an statement of the reason for the failure to rescue the members of my Expedition on Elephant Island and also contains the statement that the Commander of the vessel and his Officers were willing and ansious to continue their efforts but that my experience showed that such a course was impractible, I have pleasure in signing this statement which is correct in all particulars, and to express my gratitude to the Commander and his Officers and crew”. E.H.SHACKLETON
Extrañamente, el mismo Shackleton escribió tres años más tarde en su obra SOUTH, que el “Instituto de Pesca Nº 1” volvió por falta de carbón a bordo.
El último acto del vapor fue disparar cañonazos con la esperanza de que al otro lado de la isla los náufragos oyeran.
Al poner proa a Malvinas las condiciones climáticas habían empeorado; témpanos de unos 20 metros les rodeaban y se cerraban sobre el buque con amenaza de hundimiento; la banquisa llegaba a 60 millas de ancho. Arreció el temporal, pero no obstante ello y algunas averías provocadas por las bajas temperaturas y por lo hielos, llegaron a las islas el 25 de junio en la mañana.
Elichiribehety y sus Oficiales comprendieron que pese a todos los agradecimientos y esfuerzo realizado, Shackleton entendía que el buque no era apropiado para sus fines y no se volvió a insistir sobre el tema. Éste había telegrafiado a un diario inglés “el salvamento de mis compañeros sólo es posible empleando un vapor de madera o buque rompehielos.”
Shackleton embarcó hacia Punta Arenas en el vapor chileno “Orita” y el Ministerio de Guerra ordenó a Elichiribehety regresar a Montevideo.
Con la goleta lobera “Emma”, Shackleton preparó otra expedición de rescate que regresó tres semanas después sin éxito. Los ingleses habían logrado la autorización para enviar al “Discovery”, el cual partiría el 1º de agosto de ese 1916. El gobierno chileno, al ver el fracaso de la “Emma”, despachó un escampavía acondicionado, el “Yelcho”, a cargo del Piloto Luis Pardo Villalón acompañado por el desilusionado Shackleton. Finalmente llegaron a Isla Elefante el 30 de agosto, rescataron a los náufragos y a sus estudios científicos, regresando a Punta Arenas “luego de dos años sin bañarse y un año y medio sin cambiarse de ropa”. Sin estar comprobado, se asegura que al ser rescatados les quedaban medias raciones para cuatro días.
El 6 de octubre, camino a casa, Shackleton y ocho miembros de la expedición pasaron por Montevideo siendo recibidos por el Presidente Viera.

Del libro “PARALELO 62º, por la Licenciada Ana María de Salvo, Montevideo, 1998.

02 mayo 2007

Comunicado del mes de mayo 07

COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN CIVIL “ANTARKOS-Apoyamos a Uruguay en la Antártida”
MAYO DE 2007

1.AGUA.- Para salvar una omisión en el COMUNICADO del mes pasado, comentaremos brevemente lo historiado en referencia al suministro de agua potable a la B.C.A., por el Cnel.(R) Orosmán PEREYRA, Jefe de Base ARTIGAS en el año 1987.
“La fuente de abastecimiento de agua potable debería permitir hacerlo fuída y permanentemente los 365 días del año. La única que cumplía estos requisitos era el lago Uruguay, al oeste de la Base. La distribución del agua potable en áreas polares es factible usando dos sistemas, por línea seca o por línea húmeda. En su apariencia exterior no tienen diferencias; las dos tienen un tubo externo protector, una capa de material aislante y un tubo interior de transporte. La diferencia entre ellas es que la línea húmeda está calefaccionada por medio de una resistencia eléctrica que envuelve el tubo interno de transporte, manteniendo la temperatura del agua en el mismo a 1º centígrado. La línea seca solamente contiene agua cuando se la bombea desde la fuente a su destino final. Se eligió la solución más simple, la línea seca. Se evitaban los riesgos de congelamiento por fallos de energía; permitía además realizar tareas de conjunto a la dotación, lo que eleva el espíritu de grupo, facilitando la convivencia. Para tener agua todo el año se debía buscar una profundidad no menor a los 3 metros, pues el agua del agua se congela hasta los 2,50 m.; además, a una distancia de la orilla que permitiese la construcción del muelle para la caseta y la bomba de extracción. Participaron en las tareas de buceo el buzo de la Armada Cabo Wilfredo Vera, el propio entonces Mayor Orosmán Pereyra y el especialista en buceo ártico de la Academia de Ciencias del Instituto Oceanográfico de la URSS, Igor Melnikov. El trabajo se realizó el 9 de abril de 1987, a las 14.00 horas; se extrajeron muestras de agua y de fondo. La temperatura exterior era de -3ºC, 25 nudos de viento, sensación térmica de -17ºC. El hielo en superficie era de 20 cm; se practicó un orificio de 60 cm.; se largó línea de vida y se trabajó en profundidades de 7 a 10 m.; la operación duró 25 minutos de inmersión. Se colocaron dos hileras de pilares sobre cuadros metálicos armados en la orilla, que se colocaron debajo del agua apoyados sobre platinas metálicas, que se ubicaron en escalones excavados en el fondo del lago. Simultáneamente se colocaron los soportes metálicos telescópicos sobre el terreno, asegurados con cemento y con la altura adecuada para que los caños tuvieran una pendiente del 20%. Pero no llegó el material para salvar la cañada intermedia, quedando una brecha entre las cañerías de ambas márgenes de 100 m. que se salvaron con un acueducto colgante de un cable de acero, asegurado a los dos puntos a los que se había llegado con los tubos. Se construyó la batería de tanques con bidones de 200 litros, conformando un depósito general de 3.400 lts., y otros dos de 400 y de 800 para los alojamientos del personal. El día 17 de abril de 1987, a la hora 08.00 se probó todo el sistema, quedando la Base abastecida por primera vez con 7.000 litros de agua en 45 minutos de operación.”

2. PRIMER VUELO EN C.A.S.A. C – 212 (AVIOCAR).- Se realizó el 28 de mayo de 1985 abordo de la aeronave FAU 532. La tripulación estuvo integrada por los pilotos: Mayor(Av) Hernaldo García, Mayor(Av) José O. Piñon, Cap.(Av) Daniel Olmedo y Tte.1º(Av) Raimundo Delfino; mecánico el Cabo 2ª(AT) José López; observador el Tte.Cnel.(Av) Jorge Méndez.

10 abril 2007

Comunicado de la Asociación Antarkos - Abril 2007

COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN CIVIL “ANTARKOS - Apoyamos a Uruguay en la Antártida”
ABRIL 2007

PRIMERAS NAVEGACIONES EN MARES AUSTRALES.- Las primeras referencias de navegaciones por los mares australes, provienen de navegantes que al servicio de España y Portugal buscaban la ruta hacia el oriente. En abril de 1502 Américo Vespucio informaba haber recorrido la costa acantilada de una isla, en los 52º de latitud sur, en medio de un temporal de viento y frío, que hasta hoy se discute si era Malvinas, Georgias o un témpano.
En el mes de abril de 1899 llegaron a Montevideo varios integrantes de la expedición del Teniente belga Adrien De Gerlache, entre ellos el noruego Roald Amundsen, segundo oficial del buque “Bélgica”. Regresaban de la expedición organizada en 1897 para dedicar atención al continente austral realizando observaciones en distintos puntos antárticos, cuyos resultados serían analizados en procura de establecer aquellas leyes de la naturaleza que tuvieran influencia en el resto del planeta y para mejorar también el escaso conocimiento geográfico que se tenía del continente blanco. El “Bélgica” quedó atrapado entre los hielos del Mar de Bellinghausen y debieron invernar allí. El tema antártico acaparó la atención de la población montevideana, conmoviendo a toda la sociedad la aureola de ciencia y aventura, acrecentando el interés por aquellas regiones inhóspitas.
Resumen de la conferencia de la Lic. Cristina Montalbán durante el 1er. Simposio sobre Actividades e Investigación Científica en la Antártida; noviembre de 2004.

LA EXPEDICIÓN DE SHACKLETON.- Luego de navegar por altas latitudes sin encontrar un punto donde desembarcar, el “Endurance” fue aprisionado por lo hielos y a fines de octubre de 1915 naufragó en latitud 69º sur y longitud 51º30´oeste. Los expedicionarios permanecieron durante cinco meses a la deriva sobre témpanos de hielo, hasta que en abril de 1916 decidieron utilizar los tres botes auxiliares que habían recuperado, para tratar de alcanzar algún lugar que les sirviera como base para desde allí algunos ir en busca de ayuda. Seis días más tarde llegaron a la Isla Elefante y en la “James Caird” seis expedicionarios, entre ellos Shackleton, partieron hacia la estación ballenera de las Georgias del Sur, donde llegaron dieciséis días después, luego de una travesía en condiciones por demás extremas.
Información extraída de la conferencia a cargo de la Lic. Cristina Montalbán, referida en el parágrafo 1.


METEOROLOGÍA.- En los meses de marzo y abril del año 1984, el entonces Mayor (Nav.) Bernabé GADEA ECHEVERRÍA realizó los primeros estudios meteorológicos del área, viviendo en el Refugio Collins, actual emplazamiento de la Base ARTIGAS.

04 marzo 2007

Comunicado de Marzo 2007

COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN CIVIL
“ANTARKOS-Apoyamos a Uruguay en la Antártida”
MARZO DE 2007

1. SE TRANSCRIBE COMUNICADO Nº 801/RRPPIAU/07
Se lanzó el 1º de marzo pasado, en el Palais de la Découverte, París, el Año Polar Internacional. Durante el año 2007/2008 se llevarán a cabo en todo el planeta, las actividades correspondientes a este evento científico antártico, el más importante en ese ámbito de los últimos cincuenta años. Dichas actividades tienen como objetivo la profundización de la investigación científica en los ámbitos polares como resultado de su importancia en el rol que ellos juegan en los procesos globales, los ecosistemas dependientes y asociados y la sociedad humana, dejando un legado en beneficios sociales y logros en la investigación. Por esta razón, los países participantes se comprometen a asumir la responsabilidad de incorporar en el escenario mundial la importancia mencionada de los polos, comprometiendo recursos adicionales para lograr ese destaque. Esta iniciativa comprende a un muy intenso período de investigación interdisciplinaria, colectando un variado rango de mediciones y monitoreos e incorporando a la sociedad civil y al sistema educacional. Éstas proveerán una imagen del estado general de las zonas polares y permitirá que los jóvenes científicos se involucren en ello, para además contribuir a la concientización del público en general, comprendiendo la influencia de las zonas frías, que si bien están alejadas nos afectan notablemente. A modo de ejemplo, una iniciativa anterior similar, cincuenta años atrás, dio origen al Tratado Antártico vigente, hito político mundial y de cooperación internacional que involucró a ochenta mil científicos de sesenta y siete países. Además los distintos programas antárticos de todo el mundo, incluyendo a los países latinoamericanos, han realizado una considerable asignación de recursos nacionales para su desarrollo. El Instituto Antártico Uruguayo participa dentro de esta actividad, con proyectos internacionales de investigación en régimen de cooperación en varios campos, planificando diferentes actividades académicas y culturales, buscando dar participación a toda la comunidad científica de nuestro país.

1. PRIMER GLOBO CAUTIVO EN LA ANTÁRTIDA.-
A comienzos del siglo XX, en vista de cumplir con las recomendaciones del Segundo Congreso Internacional de Geografía (Berlín, 1899), se organizaron cuatro expediciones científicas prácticamente contemporáneas, proyectadas con invernada y dirigidas a continuar los avances geográficos, pero con un programa muy específico en cuanto a los estudios de oceanografía, meteorología y magnetismo.
Sin duda la de mayor despliegue, apoyo económico y personal especializado científicamente, fue la británica, a cuyo frente iba Robert Scott, contando como lugarteniente a Ernest Shackleton. Tanto esta expedición como la de Alemania, comandada por Erich von Drygalsky, llevaban entre sus materiales trineos y globos cautivos, correspondiendo a los germanos el haber elevado el primero de ellos en la Antártida, el 29 de marzo de 1902.

2. LA EXPEDICIÓN DE JEAN BAPTISTE CHARCOT.-
Una vez que la corbeta argentina “Uruguay” rescató a los expedicionarios del sueco Otto Nordenskjöld al hundirse el buque “Antartic” que comandase Carl Larsen, fueron recibidos en Buenos Aires con una expectativa inusitada, integrándose ambas orillas en festejos compartidos.
Miles de personas del ámbito marítimo, así como del científico, se trasladaron hasta dicha capital para recibirles y otros tantos le aguardaron, cuando el 11 de diciembre de 1902, Nordenskjöld y sus compañeros estuvieron en Montevideo. En medio de este clima especial se inciaba la expedición comandada por el Dr. Jean Baptiste CHARCOT.
Francia había diferido el objetivo antártico, ya que habían pasado más de sesenta años del viaje de Dumont D´Urville. Charcot va a protagonizar dos expediciones, una entre 1903 y 1905 y la segunda entre 1908 y 1910, que marcan una continuidad en sus trabajos geográficos, cartográficos y científicos.
Nuestro país se sintió particularmente involucrado en sus campañas, la primera, como se dijo, influenciada por el rescate de los suecos, lo que provocó que desde que “Le Français” fondeara en el puerto de Montevideo el 15 de noviembre de 1903, el expedicionario recibiera el apoyo moral y económico para su proyecto.
Charcot se vio rodeado por la prensa y agasajado igualmente por la orgullosa comunidad de sus compatriotas, como por la uruguaya, que renovó su admiración por el desafío que volvía a plantearse.
Tanto en esta oportunidad como al regreso de su segunda campaña, cuando el “¿Pourquoi pas?” llegó a Montevideo en la noche del 6 de marzo de 1910, Charcot se sintió apoyado en todas sus necesidades.
En esta oportunidad el buque había sufrido una grave avería en la proa y varios otros desperfectos, los que fueron reparados por la empresa que estaba a cargo de los trabajos del puerto montevideano. La colaboración que encontró en todos permaneció siempre presente para él y las obras que recogieron sus experiencias antárticas fueron enviada con expresivas dedicatorias a sus lejanos amigos, que sabía, tenía aquí.
Era su reconocimiento, como también lo fue haber dejado en la Antártida dos topónimos en homenaje a dos uruguayos: un islote situado al sur de la Isla Peterman recordando a Hamlet Bazzano, Director del Observatorio Nacional y una caleta en la costa sureste de la Ensenada Martel, en la Isla Rey Jorge/25 de Mayo, en honor a don Antonio Lussich.

La información de los parágrafos 2 y 3 fue extraída de la conferencia dictada por la Lic. Cristina Montalbán durante el 1er. Simposio sobre Actividades e Investigación Científica en la Antártida que organizó el Instituto Antártico Uruguayo, Montevideo, noviembre de 2004.

3. VUELOS NAVALES A LA ANTÁRTIDA.-
Durante el mes de marzo del año 1991, la Aviación Naval realizó dos vuelos a la Antártida, empleando su aeronave Beechcraft B200 T matrícula Armada 871.
Se trató de los dos primeros de cuatro que realizó en total. La cronología de estos dos vuelos es la siguiente:

7 al 15 de marzo de 1991 - Piloto Capitán de Fragata (CG) Federico Strasser; tripulación: Capitán de Corbeta (CG) Carlos Gatti, Capitán de Corbeta (CG) Luis Rossi, Cabo de Segunda Clase (Aviación) Enrique Souza.

24 al 29 de marzo de 1991 – Piloto Capitán de Corbeta (CG) Carlos Gatti; tripulación: Teniente de Navío (CG) Walter Rivas, Cabo de Primera Clase (Aviación) Oscar Pereira.


4. SALVANDO OMISIONES.-
Durante la Campaña 1995/96, la Armada Nacional dispuso efectuar el reconocimiento del área continental de la península antártica entre el Cabo Legoupil y el Cabo Roquemaurel, visita a base o bases extranjeras en la península, prever un fondeo con desembarco e instalación de asentamiento no permanente en la ensenada sin nombre próxima a Cabo Roquemaurel con un reducido grupo de personal, prever un vuelo de reconocimiento previo de una aeronave en apoyo de la aproximación al continente, compatibilización con los planes de futuro del I.A.U., para explotar la capacidad de aproximación y asentamiento en el continente. El 14 de enero de 1996, el R.O.U. “Vanguardia” fondeó frente a la B.C.A.A.
En la Base Tte. Marsh de la Fuerza Aérea de chile se encontraba reabasteciendo combustible la aeronave B200 T Armada 871; a las 13.00 decoló y voló hasta el Cabo Roquemaurel e inmediaciones.
El Piloto era el Capitán de Fragata (CG) Federico Strasser; la tripulación el Capitán de Corbeta (CG) Gastón Bianchi y el Sub Oficial de Segunda Clase (Aviación) Oscar Pereira; el Capitán de Fragata (CG) Hernes Rodríguez, Jefe del Elemento de Desembarco y el Oficial de Navegación del buque Teniente de Navío (CG) Daniel Oliver.
Se sobrevoló el lugar y se comprobaron las facilidades que presentaba para la aproximación por mar; se obtuvieron fotos y videos. Se trató del cuarto vuelo de una aeronave naval y el más al sur que realizara.
El 18 de enero se navegó hasta Isla Elefante -230 km. al noreste de Base Artigas- no pudiendo desembarcar hasta el 20 por las condiciones extremadamente adversas del viento, con ráfagas de fuerza huracanada en la escala Beaufort. Ese día se desembarcó en un bote neumático, en una playa pedregosa.
La dotación integrada por el Capitán de Fragata (CG) Hernes Rodríguez, Teniente de Navío (CG) Sergio Pereira, Teniente de Navío (CG) Gustavo Zimmer y Alférez de Navío (CAA) Alberto Dauber, estos tres últimos del Grupo de Buceo, colocó una base con una placa de bronce que reza:

República Oriental del Uruguay
Armada Nacional
ROU Vanguardia
Campaña Antártica 1995-1996
“Imponer a la dura impenetrabilidad de los hielos
la tenacidad perseverante de nuestra sangre”
Ruperto Elichiribehety, 1916

en recuerdo a la expedición que en junio de 1916 comandase el Teniente de Navío Elichiribehety a bordo del buque uruguayo “Instituto de Pesca Nº 1” para tratar de rescatar a los expedicionarios de Sir Ernest Shackleton.
De vuelta en la península antártica se visitó la base O´Higgins del ejército chileno en Cabo Legoupil. Los días 21, 22 y 23 se estableció un campamento no permanente en la caleta sin nombre, a partir de ese momento Caleta del Vanguardia; se realizaron las tareas científicas previstas y antes de retirarse se instaló una marca topográfica piramidal en posición latitud 63º33´01” sur, longitud 58º57´17” oeste, con la inscripción:

República Oriental del Uruguay
Armada Nacional
ROU Vanguardia
Campaña Antártica 1995-1996
Marca Topográfica
La Estación Científica Antártica Teniente de Navío Ruperto Elichiribehety (ECARE), de la cual nos ocuparemos oportunamente, fue visitada por el Ministro de Defensa Nacional Dr. Raúl Iturria, el 21 de enero de 1996.

Para nuestros lectores: a medida que leemos nuevos documentos reconocemos que hemos omitido eventos ocurridos, hasta ahora en enero y febrero. Deseamos que Uds. sean tan amables de hacernos llegar información referida a aquéllos que conocen y que nosotros no hemos incluído por carecer de la misma. Muchas gracias.

Para contactar a la Asociación Antarkos: olo03@adinet.com.uy

08 febrero 2007

Comunicado del Mes de Febrero de 2007

COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN CIVIL “ANTARKOS – Apoyamos a Uruguay en la Antártida”
FEBRERO DE 2007

AVISTAMIENTO DEL ARCHIPIÉLAGO SHETLAND DEL SUR .- El archipiélago Shetland del Sur fue avistado el 19 de febrero de 1819 por el marino mercante William Smith. Al pasar el Cabo de Hornos su buque fue arrastrado por el viento y, en posición latitud 62º sur y longitud 60º oeste, avistó la costa de una isla cubierta de hielo que correspondería a la Isla Livingstone. El 11 de marzo, al llegar a Valparaíso, hizo la denuncia “oficial” del avistamiento ante el Captain W.H. Shirref, Jefe de la Estación Naval, quien no dio crédito a sus declaraciones. Consciente de las expectativas y del valor comercial de su hallazgo, en setiembre de 1819 Smith, en un nuevo viaje a Valparaíso, se aventuró mucho más al sur y el 17 de octubre tomó posesión de la Isla Livingstone en nombre de Su Majestad Británica, bautizándole Nueva Bretaña del Sur; reconoció extensamente la Isla 25 de Mayo/Rey Jorge que bautizó como North Foreland y efectuó un relevamiento del cordón de islas. En esta oportunidad, al recalar en Valparaíso, el Captain Shirref aceptó y verificó sus declaraciones.

EL FALLECIMIENTO DE SIR ERNEST SHACKLETON.- El 5 de enero de 1922, este expedicionario inglés falleció a bordo del “Quest”, cuando se encontraba en Georgia del Sur, dispuesto para un nuevo emprendimiento exploratorio en la Tierra Enderby. Sus restos llegaron a Montevideo el 29 del mismo mes y al día siguiente fueron embalsamados en el Hospital Militar.
El 15 de febrero, luego de rendírsele los honores correspondientes, fueron llevados nuevamente a Georgia del Sur para que disfrutase eternamente de aquellas tierras que fueron su motivo de vida.

Estas dos informaciones son transcripción de la disertación de la Lic. Cristina Montalbán durante el 1er.Simposio sobre Actividades e Investigación Científica en la Antártida – octubre de 2004. La Lic. Montalbán es egresada de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación; integra el Grupo de Historiadores Antárticos Iberoamericanos que funciona en el ámbito de la RAPAL (Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos).

50º ANIVERSARIO DE LA CAMPAÑA ANTÁRTICA REALIZADA POR DOS OFICIALES DE LA ARMADA NACIONAL POR INVITACIÓN DE LA ARMADA ARGENTINA.- Entre el 26 de noviembre de 1956 y el 30 de marzo de 1957, los entonces Teniente de Navío(C.G.) Ruben R. VARELA (f) a bordo del rompehielos A.R.A. GRAL. SAN MARTÍN y Alférez de Navío (C.G.) Héctor W. BOMIO a bordo del transporte A.R.A. BAHÍA AGUIRRE, participaron en la XXI Campaña Antártica Argentina.

Manifestó el Capitán de Navío (C.G.)(R) Héctor W. BOMIO cuando hizo entrega al Comandante en Jefe de la Armada Vice Almirante Juan H. Fernández Maggio de una copia del informe que elevó al Mando Naval al regresar de su misión, …”recuerdo con emoción las experiencias marineras vividas, los trabajos realizados, los peligros sorteados, la amistad sincera y necesaria entre personas, no importa su nacionalidad, que trabajan en este continente con un clima cambiante tan rápidamente, con temperaturas bajo cero, con temporales frecuentes, vientos de hasta 180 km/h y que necesitan ayudarse…”
El mes de febrero de 1957 les encontró navegando entre Islas Orcadas e Isla Livingstone, destacamento Teniente Cámara y bahía Escurra.
Es de destacar que entre 1957 y 1958 se desarrolló el Año Geofísico Internacional durante el cual se llevaron a cabo las investigaciones y conversaciones que desembocaron en la firma del Tratado Antártico en diciembre de 1959.

ANTARKOS posee copia del informe que se menciona en esta información.
Por mayor información, dirigirse a olo03@adinet.com.uy