31 agosto 2007

Salón de Fotografía Antártica 2007


SEMANA DE LA ANTÁRTIDA 2007
SALÓN DE FOTOGRAFÍA ANTÁRTICA


La Asociación Civil sin fines de lucro “ANTARKOS – Apoyamos a Uruguay en la Antártida”, con el patrocinio del Instituto Antártico Uruguayo, la Revista Uruguay Natural y la Revista Naval, organiza el “Salón de Fotografía Antártica 2007” y llama a concurso para el mismo, sobre las siguientes bases:

PARTICIPANTES
  • Pueden participar todos los ciudadanos nacionales y extranjeros de probada residencia en el país.
  • Los miembros del Jurado no pueden intervenir en el concurso.

DE LAS OBRAS
  • Las obras deben tener como tema lo antártico, sea paisaje, elementos de factura humana dedicados a actividades relacionadas con lo antártico en su sentido más amplio, así como la figura animal y la humana dedicada a actividades de la misma índole.
  • Se concursa en una sola categoría, pudiéndose presentar ampliaciones en color o en blanco y negro.
  • Las obras pueden ser obtenidas tanto por equipos tradicionales, como con cámaras digitales, sin manipulación de los contenidos por medio de cualquier tipo de programa informático idóneo.
  • Las obras deben tener un tamaño de 20 x 25 cms., montadas en passpartout cuyas medidas externas sean de 40 x 45 cm. No se admiten obras que se presenten fuera de las normas especificadas.
  • Solamente se aceptan obras inéditas.
  • No hay límite para la cantidad de obras presentadas por cada concursante.

IDENTIFICACIÓN
  • Al dorso de cada obra debe figurar el título de la obra y el seudónimo del autor.
  • En sobre cerrado e identificado por el seudónimo y el número de fotos presentadas, se colocan los negativos en buen estado de preservación, o el respaldo digital en CD, cuando corresponda, constando: nombres y apellidos completos, domicilio, un teléfono para comunicaciones, fax y correo electrónico en caso de poseer y cédula de identidad.
  • Para profundizar en el aspecto de divulgación cultural, objetivo de ANTARKOS, se solicita incluir dentro del sobre, la información sobre el lugar donde fue tomada la foto y la fecha aproximada. Esto no es requisito del Concurso.

RECEPCIÓN
  • Las obras se reciben en el Departamento de Relaciones Públicas del Instituto Antártico Uruguayo, Av. 8 de Octubre 2958, entre el 17 y el 21 de septiembre de 2007, en el horario de 09.00 a 13.00.
  • Contra recibo de las obras, la Asociación ANTARKOS extenderá un documento que deberá presentarse para el posterior retiro de las mismas. Los gastos de envío corren por cuenta de los participantes.

JURADO
Un Jurado de admisión y calificación discernirá la aceptación o rechazo de las obras y los premios a ser otorgados, en función de:
  • su ajuste a las bases del presente llamado,
  • la corrección técnica de las obras,
  • los valores estéticos y plásticos,
  • el espíritu que anima a este llamado a concurso.
Estará integrado por un delegado de ANTARKOS que lo presidirá y dos fotógrafos de prestigio en nuestro medio.
  • El Jurado tiene derecho a declarar desierto cualquiera de los premios.
  • El fallo del Jurado es inapelable.
  • El fallo del Jurado se difundirá el día 26 de septiembre de 2007.

PREMIOS
• 1er. Premio: diploma que lo acredita y $ 3.000 (tres mil pesos).
• 2do. Premio: diploma que lo acredita y $ 2.000 (dos mil pesos).
• 3er. Premio: diploma que lo acredita y $ 1.000 (mil pesos).
• Menciones de honor: diploma, hasta diez.

EXPOSICIÓN
  • Las obras premiadas se expondrán durante la “Semana de la Antártida 2007”, en el Salón de Conferencias de la Escuela Naval, los días 2, 4 y 5 de octubre entre las 17.00 y las 20.30 horas.
  • El 5 de octubre a las 18.00 horas, en el mismo lugar y en acto público, se hará la entrega de los premios adjudicados.

RETIRO DE LAS OBRAS
  • Las obras no premiadas en el concurso podrán retirarse del Departamento de Relaciones Públicas del Instituto Antártico Uruguayo hasta el 30 de noviembre de 2007.
  • Pasado el plazo de retiro de las obras, ANTARKOS podrá disponer de las mismas.

DISPOSICIONES GENERALES
  • Toda cuestión no comprendida en las presentes bases será resuelta por el Jurado.
  • La presentación de las obras en el “Salón de Fotografía Antártica 2007” supone el conocimiento y la aceptación de las presentes bases del concurso por parte de los participantes.
  • Las obras a las que se les adjudiquen los Premios antes detallados quedarán en propiedad de ANTARKOS, que podrá disponer de las mismas para cumplimentar sus compromisos de relaciones públicas y cumplir los objetivos de la Asociación, identificando su título y autor en cada caso.

Asociación “ANTARKOS – Apoyamos a Uruguay en la Antártida”
Asociación Civil P.J. N° 8439
Av. 8 de Octubre 2958
Tels.600 02 51
email: presidente@antarkos.org.uy
www.antarkos.org.uy

16 agosto 2007

Comunicado del Mes de Agosto de 2007

El FAU 591 con la tripulación del Primer vuelo de invierno de Uruguay a la Antártida, el 17 de agosto de 1999.


ASOCIACIÓN CIVIL ”ANTARKOS – Apoyamos a Uruguay en la Antártida”

1.”EXPEDICIÓN NACIONAL ANTÁRTICA” – 1901.-
El proyecto de enviar a las regiones australes una expedición inglesa de envergadura llevaba ya varios años de preparación; la Royal Society y la Royal Geographical Society se interesaron en el asunto. Luego de recaudar dinero el proyecto tuvo su nombre, “Expedición Nacional Antártica”. Se construyó un buque especial de madera tipo ballenero, el “DISCOVERY”, cuya elección posteriormente se encontró muy acertada. Al mando de la nueva empresa estuvo el Capitán Robert Falcon Scott, zarpando el 6 de agosto de 1901 rumbo a Nueva Zelanda, desde donde en la víspera de Nochebuena comenzaron la navegación hacia el Continente Blanco.

2. EL APOSTADERO DE MONTEVIDEO – 1776.-
Pasada la segunda mitad del siglo XVIII podemos apuntar un cambio valorativo respecto a las zonas “del lejano sur”, que estaban incluídas dentro de los territorios americanos bajo dominio del Imperio Español. El protagonismo político – económico que tomaron respondió a la ocupación británica de Malvinas, donde John Mac Bride había fundado Port Egmont en enero de 1766. La soberanía en peligro generó la alarma que resultó en la organización y envío de una expedición al mando del General de la Armada Juan Ignacio de Madariaga, con destino a forzar la evacuación de los ingleses, teniendo como consecuencia, además del éxito de la misión, la instrumentación, en los hechos, del Apostadero Naval del Atlántico Sur. El Apostadero de Montevideo, desde el 9 de agosto de 1776, fue base de defensa de la región, responsable de la vigilancia de las posesiones españolas, tuvo bajo su dependencia las Islas Malvinas y las desoladas tierras patagónicas, así como el pasaje del Atlántico al Pacífico. Cuando los establecimiento patagónicos se concretaron, Montevideo funcionó - en conexión con Buenos Aires y España – satisfaciendo las necesidades de víveres, medicamentos, herramientas de trabajo, armas, sacerdotes, médicos, soldados, etc. Posteriormente se observó la ventaja del puerto de Maldonado y la Real Compañía le convirtió por un lado en base de actividad pesquera y por otro en centro de aprovisionamiento, transporte, intercambio y comercio desde y hacia la costa patagónica y desde y hacia la península. Todas las actividades que se originaban en el Río de la Plata y que controlaba el Apostadero Naval en relación directa con la explotación de la fauna marina de los océanos Atlántico sur occidental y Antártico, derivaron en el descubrimiento físico de la Antártida.
De la conferencia brindada por la Lic. Cristina Montalbán, durante el 1er. Simposio sobre Actividades e Investigación Científica en la Antártida, organizado por el I.A.U., en octubre de 2004.

3. INVERNADA DE RICHARD BYRD - 1934.-
En la segunda expedición de Byrd (1933-1935), se emplearon los elementos auxiliares más modernos buscando los mejores resultados en los aspectos científicos, geográficos, climáticos. Este explorador pasó el invierno del año 1934 en Advance Base, una vivienda construída especialmente en latitud 80º8’ sur, a 200 km. de la base general Little America; residió allí durante siete meses de los cuales cuatro y medio lo hizo totalmente solo. El material era incombustible; paredes de 10 cm. de espesor de delgadas planchas de madera entre las que había kapok – fibra sedosa del árbol de ceiba – con el interior recubierto en lona también incombustible. Era espaciosa y contaba con todo lo necesario. El 28 de marzo de 1934, bajo una fuerte tormenta, Byrd despidió a los hombres del tractor que habían levantado Advance Base diciéndoles: “Pase lo que pase pensad que yo en esta caseta estoy en mejor situación de la que estaríais vosotros en el caso de una travesía antes de tiempo por la barrera de hielos. Os repito una vez más la orden de no venir hasta que haga un mes que el sol haya reaparecido”. Los compañeros de Byrd se volvieron a reunir con su jefe en el mes de agosto; cuando acudieron a la cita en Advance Base se encontraron con un hombre debilitado, al borde de la muerte por causa de los escapes de gas de la cocina sucedidos a principios de junio; una sombra que apenas podía mantenerse en pie. “Cuando el 10 de agosto volvimos a ver a Byrd, era éste sólo la sombra del hombre que se despidiera de nosotros; sin embargo, a pesar de su enflaquecimiento y de sus mejillas hundidas, nos invitó con un plato de sopa caliente en el tono de quien nos hubiese saludado la víspera”. Años después, Byrd publicó un libro titulado “ALONE”:”Una parte de mi mismo se quedó para siempre en el grado 80 de latitud sur. Allí dejé la juventud, la vanidad, la incredulidad. En cambio me llevé de allí algo que antes no había poseído: el aprecio por la vida y por sus valores humildes. Todo esto ocurrió hace cuatro años. El caos del mundo no ha podido hacer variar en mí esa nueva manera de sentir y de pensar. Ahora vivo sencillamente, disfrutando de la paz del alma…El hombre sólo se vuelve sabio cuando se da cuenta que no es irremplazable”.
Narraciones de 1 y 3 tomadas del libro “Paralelo 62º”, por la Lic. Ana María De Salvo.

4. EL PRIMER VUELO EN INVIERNO – 1999.-
Por el Cnel.(Av) Miguel A.Dobrich.
Hace ocho años, por estas fechas, estábamos reunidos en Operaciones del Escuadrón Aereo Nº 3 (Transporte) planificando la primera operación que realizaría la Fuerza Aérea Uruguaya en la Antártida durante los meses de invierno. Esta operación se había planteado como un desafío para las tripulaciones que operaban los C-130 B y realmente no todos los Comandantes que los operaban estaban seguros de que esto fuera posible con el modelo de C-130 que poseíamos.
Es cierto que para algunas condiciones que se nos podían presentar, el avión estaba fuera de las gráficas de operación segura y de ahí las dudas. De todas maneras luego de cambiar ideas y de recibir las siempre valiosas colaboraciones de operadores de Fuerzas Aéreas amigas, se decidió realizar el vuelo. Los inconvenientes que se nos presentaron en comparación con las dificultades que tuvieron que enfrentar aquellas primeras tripulaciones pioneras, las cuales se expusieron a grandes riesgos a bordo de aeronaves que no estaban diseñadas para esas tareas, no eran tan importantes.
Tuve la fortuna y el honor de haber sido designado como piloto al mando de este primer vuelo, que además, operó bajo órdenes del Sr. Tte. Gral. (Av.) José Pedro Malaquín, Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Uruguaya. El 16 de agosto de 1999 decoló el C-130 matrícula FAU 591, con destino a la ciudad de Punta Arenas (Chile) tripulado por el Piloto Comandante Tte. Gral. José Pedro Malaquín, el Piloto Principal Tte. Cnel. Miguel A. Dobrich, los Pilotos Tte. Cnel. Pablo Tarabal y Tte. 1º Fernando Bideau, los Navegantes Tte. 1º Ramiro Pose y Tte. 1º Daniel Sánchez, los Ingenieros de vuelo Inst. At. Raul Parapar y Richard Chaure, los Supervisores de carga aérea Inst. At. Ricardo Agüero y Cbo. 2º Ernesto García, el Mecánico de vuelo At. 1º Neil Ganicoche y los tripulantes extras Cnel. (Av) Washington Odella, Tte. Cnel. Alvaro González, Tte. Cnel (Av) Darwin Sota, Cap. Hugo Moreira, Cap. G. Rodriguez y el Alf. (SA) Dr. Joaquín Suárez.
Ese día pernoctamos en Punta Arenas y al día siguiente, 17 de agosto, a las 7 de la mañana (noche cerrada), nos dirigimos nuevamente al aeropuerto Carlos Ibáñez para recaudar la información meteorológica y de pista en la Antártida, con el objetivo de realizar el primer cruce. En esta altura del año el sol sale a las 10 hs y se oculta a las 16 hs. lo que constituía un obstáculo más para realizar el cruce ya que éste se realizaría únicamente durante las horas de sol. El clima nos fue favorable y aunque el viento se encontraba algo fuerte en el aeropuerto Marsch, (en la Isla Rey Jorge o 25 de Mayo) decidimos intentar a las 8 de la mañana el primer cruce. A las 10:15 el C- 130 posó sus ruedas sobre la pista antártica. El día, a pesar del intenso frío, estaba espectacular. Algunas nubes bajas nos obligaron a realizar una aproximación instrumental VOR – DME para la pista 29, sobrevolando, antes de aterrizar, la base rusa Bellinghausen y la base chilena Villa Las Estrellas.
Hasta el momento de tocar pista, la forma de operar el avión no había tenido gran diferencia a una operación normal, pero luego de aplicar los frenos aerodinámicos el control direccional del avión resultó absolutamente diferente, parecía que estábamos patinando o efectivamente estábamos patinando. Absolutamente perdido el control de la dirección comenzamos a operar la aeronave para poder controlar la dirección y realizar así una detención segura.
Esta fecha, el 17 de agosto, tiene dos grandes significados para mi. Primero porque es la fecha en que la Fuerza Aérea Uruguaya realizó su primer aterrizaje en la Antártida durante la estación de invierno, pero cobra mayor importancia porque este día cumplía años mi padre, hoy fallecido.

5. URUGUAY EN LA C.C.R.V.M.A. – 1996.-
Nuestro país había adherido a la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos. El 26 de agosto de 1996, durante la reunión anual en la sede de Hobart (Tasmania), Uruguay fue aceptado como Miembro Contratante con voz y voto. Esto le habilitó a la explotación de una cuota de pesca de merluza negra, notothenias, pez hielo, krill, calamar y otros peces, en la zona austral bajo el control de la Comisión.

6. FUNDACIÓN DEL ORGANISMO OFICIAL “INSTITUTO ANTÁRTICO URUGUAYO – 1975.-
El artículo 103 de la ley 14.416 del 28 de agosto de 1975 cometió al Ministerio de Defensa Nacional la integración y funcionamiento del Instituto que tendría como objetivo formular, efectuar investigaciones y exploraciones científicas, tecnológicas y de servicio en la Antártida, al sur del paralelo de 60º de latitud sur. Queda delimitado el ámbito de competencia del Instituto a: -“contribuir a desarrollar el interés del país por la Antártida”; -“constituir grupos de trabajo científico con científicos, investigadores, técnicos y especialistas de entidades públicas o privadas altamente calificados”; -“constituir grupos de trabajo por disciplinas, con uno o más miembros de entidades públicas o privadas”; -“coordinar la participación del país en las actividades científicas que se desarrollen en el continente antártico”. El I.A.U. está dirigido por un Consejo Directivo integrado por dos delegados de Ejército, Armada y Fuerza Aérea; un delegado de los Ministerios de Relaciones Exteriores y de Educación y Cultura. La Presidencia del Consejo Directivo la desempeña durante dos años un Oficial General o Almirante, delegado de su Fuerza.

7. ASOCIACIÓN CIVIL “ANTARKOS – Apoyamos a Uruguay en la Antártida” – 2000.-
El 28 de agosto de 2000 el Ministerio de Educación y Cultura otorgó la personería jurídica 8439 a la Asociación Civil “ANTARKOS – Apoyamos a Uruguay en la Antártida”, que había sido fundada diez meses antes.

01 agosto 2007

Cuestionario para el Concurso del Conocimiento Antártico 2007

A partir del 1º de agosto de 2007, se ha publicado el cuestionario con las preguntas a responder para participar del Concurso del Conocimiento Antártico 2007.



Las Bases del Concurso y la información para las respuestas están disponibles explorando nuestro sitio web http://www.antarkos.org.uy/



Ver más información aquí

Asociación Antarkos

13 julio 2007

Semana de la Antártida 2007

Estamos preparando la Semana de la Antártida 2007, la que se desarrollará entre el 1 y el 5 de octubre en la Escuela Naval que está celebrando sus 100 años; planificamos un Concurso de Conocimiento Antártico y un Salón de Fotografía, más un ciclo de conferencias para el liceo militar, bachillerato naval y varios liceos.

Seguiremos informando
Ver las bases del concurso

Consultas al email: olo03@adinet.com.uy

09 julio 2007

Comunicado de Antarkos, julio 2007

COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN CIVIL “ANTARKOS - Apoyamos a Uruguay en la Antártida”
JULIO DE 2007

1. PRIMERA REUNIÓN CONSULTIVA DEL TRATADO ANTÁRTICO.-
El Tratado Antártico suscrito en Washington el 1º de diciembre de 1959, entró en vigor el 23 de junio de 1961, garantizando el uso de la Antártida con fines pacíficos, la no militarización de la zona, su desnuclearización y la más amplia libertad de efectuar investigaciones científicas conforme a patrones establecidos en el Año Geofísico Internacional. El mecanismo del Tratado Antártico funciona en base a Reuniones Consultivas (RCTAs en español – ATCMs en inglés Antartic Treaty Consultative Meetings) donde se congregan los Miembros Consultivos y No Consultivos con el fin de intercambiar informaciones, efectuar consultas y, sobre todo, considerar y recomendar medidas para promover los principios y objetivos del Tratado. El párrafo 1 del artículo IX del Tratado fijó como sede de la primera reunión la ciudad de Canberra, Australia, teniendo lugar efectivamente entre el 10 y 24 de julio de 1961.

2. URUGUAY Y EL S.C.A.R.-
El Comité Científico de Investigaciones Antárticas (S.C.A.R. – Scientific Committee of Antartic Research) surgió en 1958 como un Comité Especial de Investigaciones Antárticas integrante del Consejo Insternacional de Uniones Científicas (I.C.S.U. – Internacional Council of Scientific Unions) con la finalidad de promover, desarrollar, coordinar y difundir información sobre actividades científicas en la Antártida, facilitando el más libre e irrestricto acceso a la misma. Lo integran miembros asociados y plenos. El 29 de julio de 1988 Uruguay accedió a la calidad de miembro asociado del S.C.A.R., manifestando su deseo de participar en forma continua de la organización.

03 junio 2007

Comunicado de la Asociación Antarkos - Junio 2007

COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN CIVIL
“ANTARKOS-Apoyamos a Uruguay en la Antártida”
JUNIO DE 2007

"INSTITUTO DE PESCA Nº1". 91 AÑOS DE UNA GESTA DE URUGUAYOS.
“Imponer a la dura impenetrabilidad de los témpanos la tenacidad perseverante de nuestra sangre”. Teniente de Navío Ruperto Elichiribehety

Desde 1914, el experimentado irlandés en incursionar en la Antártida Sir Ernest Shackleton, preparaba una importante exploración polar planificada de forma que el primer paso sería desembarcar seis hombres con trineos y perros en la Tierra del Príncipe Luitpold, extremo meridional del Mar de Weddell; a la vez, otra nave iría por el Mar de Ross hasta el Estrecho de McMurdo llevando a bordo un grupo que establecería depósitos de víveres en una línea que uniese el punto de desembarco con el Polo Sur. El primer grupo avanzaría en los trineos hasta el Polo Sur sirviéndose de las provisiones que transportaban; luego irían de depósito en depósito hasta el Estrecho de McMurdo.
Para ello eligieron las naves “Aurora” para ir al Mar de Ross y el “Endurance” con Shackleton para navegar al Weddell y desde allí al Polo por el continente.
Los hielos no se abrieron como se esperaba y el 24 de enero de 1915 el “Endurance” ya no volvería a cortar las olas; un mes más tarde se acondicionaron adecuadamente los hombres y los equipos para pasar la invernada entre los hielos. Cazaron focas, se arriaron los botes salvavidas, trineos, perros, víveres y todo el equipo. El buque se abandonó el 27 de octubre, ya amenazado a ser triturado por los hielos; fue en latitud 69º 05’ sur y longitud 51º 30’ oeste, punto totalmente alejado de cualquier atisbo de civilización. Estaban a unos 1.100 km. al sur de las Islas Orcadas y como a 2.100 km. al sur de la Georgias del Sur donde había una estación ballenera. Caminar sobre la masa de hielo no permitía un avance mayor a 3,5 km. al día, por lo que la tripulación se dejó llevar a la deriva, suponiendo un desplazamiento norte o noroeste hacia la Península de Palmer. Los cálculos resultaron erróneos y este punto de tierra quedó atrás al igual que la Isla Paule. La situación de los tripulantes se agravaba día a día y la desesperación aumentaba, por lo que se decidió largar los botes al agua; pero el enorme bloque de hielo nunca se quebró para poder lograrlo. Recién el 9 de marzo de 1916 se notaron los primeros efectos de la marejada indicando mar abierto; pero la esperanza se vio reemplazada por otro temor: el hielo comenzaría a quebrarse formando grandes témpanos aumentando el peligro de caer en una grieta, o separar en diferentes grupos a los miembros del campamento. El 7 de abril echaron los botes al agua y buscaron llegar a la Isla Elefante o a la Rey Jorge/25 de Mayo. Llegaron a Elefante a mediados de abril y allí instalaron el primer asentamiento de los hombres de Shackleton. Una semana después Sir Ernest y seis hombres partieron, en una ballenera reforzada para un largo viaje, buscando o Cabo de Hornos, o Malvinas o Georgias. Luego de una azarosa navegación de 16 días arribaron a la costa oeste de Georgias del Sur, cruzaron la montaña de la isla y llegaron a la factoría ballenera noruega de Grytviken. Tres hombres se quedaron esperando regresar a Europa, mientras Shackleton, el Capitán Worsley y el Segundo Oficial Crean embarcaron en el ballenero “Southern Sky” rumbo a Isla Elefante. Los hielos no le permitieron llegar y la falta de carbón les obligó a dirigirse a Islas Malvinas. Una vez en Port Stanley relataron sus aventuras, las que telegrafiadas a todo el mundo tuvieron diferentes repercusiones. Nuestra prensa titulaba el 1º de junio: “El famoso explorador Teniente Shackleton está sano y salvo en las Malvinas, que como se sabe es muy cerca de Montevideo”.
La Fuerza Naval inglesa no destacó ninguna nave para rescatar a los náufragos; la situación bélica y la apreciación de que los relatos eran fantasiosos, irreales, explicaría el hecho.
En Uruguay el asombro por la reaparición de Shackleton y su tripulación fue enorme; inmediatamente éste se convirtió en buena disposición para hacer lo necesario.
Nuestro gobierno fue el único que respondió oficialmente al pedido de auxilio de Shackleton, para lo cual se preparó el buque “Instituto de Pesca Nº 1”. El Teniente de Navío Ruperto Elichiribehety Arhancet, nacido en Montevideo el 27 de marzo de 1888, fue designado Jefe de la Expedición Nacional al Sur. La oficialidad que lo acompañó estaba compuesta por el Alférez de Navío Arnoldo Pedro Camps Molina nacido en Rivera en abril de 1884, el Alférez de Navío Juan José Sanmartín salteño de 24 años, el Jefe de Máquinas Alférez de Navío Ramón Folch Bonafont y el Alférez de Navío Héctor Castells Carafí oriundo de Barcelona. A ellos se les unió el Teniente de Navío George E. Ryan de la reserva de la Armada Británica, a solicitud del representante diplomático inglés en Montevideo.
El 6 de junio el buque pesquero atracó en la dársena 2 de nuestro puerto; los Ministros de Guerra Sr. Sánchez y de Industria Dr. Amézaga, se repartieron los preparativos de acuerdo a las competencias de sus carteras. Se instaló abordo un transmisor telegráfico de 200 millas de alcance; las cámaras de frío del pescado se transformaron en alojamientos; se instaló un sistema de calefacción; se proporcionaron carabinas Mauser y se instaló un cañón de tiro rápido para disparar sobre los hielos para abrirse paso; el casco fue reacondicionado y reforzado por soldadores compatriotas (uno de ellos fue el padre del Dr. Bartolomé Ángel Grillo, consocio de ANTARKOS), la agencia marítima Christophersen, experimentada en despachar buques al sur, proporcionó la mayor parte de las 250 toneladas de provisiones para tres meses.
La heroica gesta comenzó en el depósito 10, donde se congregó gran cantidad de público para despedir a aquellos que quizás no volverían.
Al anochecer fondeó en Isla de Flores para recibir parte del equipo sanitario faltante y de inmediato puso rumbo sur.
El 16 de junio llegaron a las Islas Malvinas y en puerto aguardaba sir Ernest Shackleton quien embarcó y mostró gran satisfacción por cómo se había preparado el buque.
El buque permaneció un par de días en la isla. Shackleton insistió en dejar tripulación para no arriesgar tantas vidas, pero recibió la negativa de todos. Dijo: “salimos hoy para una expedición muy difícil. Los acompañaré ya que van en auxilio de mis camaradas, pero debo advertir a todos, oficiales y tripulantes, que hay un noventa por ciento de posibilidades de que no regresemos jamás. Conozco los peligros del polo; la persona que quiera quedarse en tierra puede hacerlo”.
Ya en navegación, el Padre Migone, compatriota que llevaba algún tiempo afincado en Malvinas, les telegrafió. “Mucho agradezco saludos y los felicito porque sean ustedes los que lleven por primera vez la bandera uruguaya en viaje al sur, en misión humanitaria. Nuestra Señora y Patrona Stella Maris los devolverá a puerto sanos y salvos.”
Así llegó el 21 de junio, día en que se inicia el invierno austral y los hielos antárticos recibían por primera vez a un vapor de casco metálico navegando en esas latitudes. Pronto se divisaron las elevaciones de la Isla Elefante y la consigna fue “avanzar, siempre avanzar”. Pero los hielos formaban un cinturón alrededor de tierra firme, compacto, irregular, agrietado, insalvable, de 20 millas de ancho.
Se navegó sin éxito buscando una entrada, pero los hielos se pegaban al costado metálico pareciendo querer atraparlo para siempre. El cerco se fue estrechando y la experiencia de Shackleton le señalaba que había que dar marcha atrás; pero Elichiribehety no quiere medir el peligro y el honor le impulsó a seguir. Veintidós hombres esperaban ser rescatados en la isla y ya llevaban dos años lejos de casa.
Cuando el explorador se opuso totalmente a seguir adelante, el Comandante uruguayo llamó a consejo de oficiales ante los que presentó un documento redactado por Shackleton, en el que se explicaban las razones para regresar salvaguardando el honor de los uruguayos.
Redactado en español en el original y refrendado por unos párrafos en inglés:
“En navegación y latitud 60º 42’ sur y longitud 54º 46’ oeste, el abajo firmante declara para salvaguarda del honor y responsabilidad del Sr. Comandante del vapor Instituto de Pesca Nº 1, Teniente de Navío Ruperto Elichiribehety y Sres. Oficiales Alférez de Navío don Arnoldo Camps, don Héctor Castells y don Juan J. Sanmartín y tripulación, que al pretender acercarse a la Isla del Elefante, hubo que desistir debido a que la cantidad de témpanos existentes que rodeaban lo hacían no tan solo imposible sino de peligro inminente, razón por la cual el que suscribe insistió ante el Comandante en alejarse inmediatamente de aquellas proximidades, por cuanto se corría el riesgo de quedar aprisionados por los hielos y perecer indefectiblemente sin haber logrado llevar a los náufragos ni un solo auxilio.
Hace constar el abajo firmante que el Sr. Elichiribehety y Sres. Oficiales insistieron repetidas veces en que el salvataje se llevara a efecto por todos los medios, aún a riesgo de permanecer aprisionados por los hielos, ya en una forma ya en otra, con tal de cumplir la elevada misión de su gobierno. Pero, las circunstancias apuntadas anteriormente no permitieron acercarnos con el barco más que a veinte millas del punto más favorable para realizar el salvataje, lo que determinó al firmante –perfecto conocedor de estas regiones- a oponerse ante tan noble empeño que a nada práctico conduciría pero que habla muy alto a favor del Sr. Comandante y Oficiales del vapor Instituto de Pesca Nº 1, perteneciente a la República Oriental del Uruguay. Y esta oposición está fundada además en las circunstancias de que el barco no es lo suficientemente fuerte para someterlo a la presión de los témpanos, entre los cuales abundaban los de grandes dimensiones”. E.H.SHACKLETON; COMMANDER ANTARTIC EXPEDITION.
“The above document to which I have attached my signature is I understand an statement of the reason for the failure to rescue the members of my Expedition on Elephant Island and also contains the statement that the Commander of the vessel and his Officers were willing and ansious to continue their efforts but that my experience showed that such a course was impractible, I have pleasure in signing this statement which is correct in all particulars, and to express my gratitude to the Commander and his Officers and crew”. E.H.SHACKLETON
Extrañamente, el mismo Shackleton escribió tres años más tarde en su obra SOUTH, que el “Instituto de Pesca Nº 1” volvió por falta de carbón a bordo.
El último acto del vapor fue disparar cañonazos con la esperanza de que al otro lado de la isla los náufragos oyeran.
Al poner proa a Malvinas las condiciones climáticas habían empeorado; témpanos de unos 20 metros les rodeaban y se cerraban sobre el buque con amenaza de hundimiento; la banquisa llegaba a 60 millas de ancho. Arreció el temporal, pero no obstante ello y algunas averías provocadas por las bajas temperaturas y por lo hielos, llegaron a las islas el 25 de junio en la mañana.
Elichiribehety y sus Oficiales comprendieron que pese a todos los agradecimientos y esfuerzo realizado, Shackleton entendía que el buque no era apropiado para sus fines y no se volvió a insistir sobre el tema. Éste había telegrafiado a un diario inglés “el salvamento de mis compañeros sólo es posible empleando un vapor de madera o buque rompehielos.”
Shackleton embarcó hacia Punta Arenas en el vapor chileno “Orita” y el Ministerio de Guerra ordenó a Elichiribehety regresar a Montevideo.
Con la goleta lobera “Emma”, Shackleton preparó otra expedición de rescate que regresó tres semanas después sin éxito. Los ingleses habían logrado la autorización para enviar al “Discovery”, el cual partiría el 1º de agosto de ese 1916. El gobierno chileno, al ver el fracaso de la “Emma”, despachó un escampavía acondicionado, el “Yelcho”, a cargo del Piloto Luis Pardo Villalón acompañado por el desilusionado Shackleton. Finalmente llegaron a Isla Elefante el 30 de agosto, rescataron a los náufragos y a sus estudios científicos, regresando a Punta Arenas “luego de dos años sin bañarse y un año y medio sin cambiarse de ropa”. Sin estar comprobado, se asegura que al ser rescatados les quedaban medias raciones para cuatro días.
El 6 de octubre, camino a casa, Shackleton y ocho miembros de la expedición pasaron por Montevideo siendo recibidos por el Presidente Viera.

Del libro “PARALELO 62º, por la Licenciada Ana María de Salvo, Montevideo, 1998.

02 mayo 2007

Comunicado del mes de mayo 07

COMUNICADO DE LA ASOCIACIÓN CIVIL “ANTARKOS-Apoyamos a Uruguay en la Antártida”
MAYO DE 2007

1.AGUA.- Para salvar una omisión en el COMUNICADO del mes pasado, comentaremos brevemente lo historiado en referencia al suministro de agua potable a la B.C.A., por el Cnel.(R) Orosmán PEREYRA, Jefe de Base ARTIGAS en el año 1987.
“La fuente de abastecimiento de agua potable debería permitir hacerlo fuída y permanentemente los 365 días del año. La única que cumplía estos requisitos era el lago Uruguay, al oeste de la Base. La distribución del agua potable en áreas polares es factible usando dos sistemas, por línea seca o por línea húmeda. En su apariencia exterior no tienen diferencias; las dos tienen un tubo externo protector, una capa de material aislante y un tubo interior de transporte. La diferencia entre ellas es que la línea húmeda está calefaccionada por medio de una resistencia eléctrica que envuelve el tubo interno de transporte, manteniendo la temperatura del agua en el mismo a 1º centígrado. La línea seca solamente contiene agua cuando se la bombea desde la fuente a su destino final. Se eligió la solución más simple, la línea seca. Se evitaban los riesgos de congelamiento por fallos de energía; permitía además realizar tareas de conjunto a la dotación, lo que eleva el espíritu de grupo, facilitando la convivencia. Para tener agua todo el año se debía buscar una profundidad no menor a los 3 metros, pues el agua del agua se congela hasta los 2,50 m.; además, a una distancia de la orilla que permitiese la construcción del muelle para la caseta y la bomba de extracción. Participaron en las tareas de buceo el buzo de la Armada Cabo Wilfredo Vera, el propio entonces Mayor Orosmán Pereyra y el especialista en buceo ártico de la Academia de Ciencias del Instituto Oceanográfico de la URSS, Igor Melnikov. El trabajo se realizó el 9 de abril de 1987, a las 14.00 horas; se extrajeron muestras de agua y de fondo. La temperatura exterior era de -3ºC, 25 nudos de viento, sensación térmica de -17ºC. El hielo en superficie era de 20 cm; se practicó un orificio de 60 cm.; se largó línea de vida y se trabajó en profundidades de 7 a 10 m.; la operación duró 25 minutos de inmersión. Se colocaron dos hileras de pilares sobre cuadros metálicos armados en la orilla, que se colocaron debajo del agua apoyados sobre platinas metálicas, que se ubicaron en escalones excavados en el fondo del lago. Simultáneamente se colocaron los soportes metálicos telescópicos sobre el terreno, asegurados con cemento y con la altura adecuada para que los caños tuvieran una pendiente del 20%. Pero no llegó el material para salvar la cañada intermedia, quedando una brecha entre las cañerías de ambas márgenes de 100 m. que se salvaron con un acueducto colgante de un cable de acero, asegurado a los dos puntos a los que se había llegado con los tubos. Se construyó la batería de tanques con bidones de 200 litros, conformando un depósito general de 3.400 lts., y otros dos de 400 y de 800 para los alojamientos del personal. El día 17 de abril de 1987, a la hora 08.00 se probó todo el sistema, quedando la Base abastecida por primera vez con 7.000 litros de agua en 45 minutos de operación.”

2. PRIMER VUELO EN C.A.S.A. C – 212 (AVIOCAR).- Se realizó el 28 de mayo de 1985 abordo de la aeronave FAU 532. La tripulación estuvo integrada por los pilotos: Mayor(Av) Hernaldo García, Mayor(Av) José O. Piñon, Cap.(Av) Daniel Olmedo y Tte.1º(Av) Raimundo Delfino; mecánico el Cabo 2ª(AT) José López; observador el Tte.Cnel.(Av) Jorge Méndez.